Wednesday, December 27, 2006

Limitografía

Días atrás volví a tomar contacto con un atlas del siglo XIX que alguna vez apareció en casa de mis padres, como parte de la herencia de un tío. Recuerdo que de niño pasaba horas estudiando esas imágenes.

El reencuentro con este librote de gruesas tapas de cuero me impresionó, sobre todo, por no poder encontrar referencias limítrofes que aún conserven validez fronteriza. Países que no existen más y tantos otros surgidos en las últimas décadas. De hecho muchos ya no existían en la época en que lo leía, pero era pequeño y la imaginación me llevaba a pensar otras cosas acerca de tales cambios.

¿Cómo serán los mapas del futuro? Digamos, en 20, 30 o 100 años. En virtud de la alta fragmentación cultural, dada en simultáneo con procesos de acelerada integración de las mismas, y de las dinámicas del los procesos de desarrollo de países y regiones, solo tengo la certeza de que los atlas actuales nos acercan el retrato de un mundo que no tardará en cambiar.

Incluso en América Latina, región retrasada en cuestiones de desarrollo, y en la que existen aspiraciones imaginarias de integración total, me parece que estas cuestiones tenderán más por el camino inverso. Imagino mapas que seguirán una organización cuadricular, pixelada.

Quiero decir que, en el proceso de globalización al que asistimos (y del que tanto se habla hace largo rato), primarán las definiciones limítrofes que surjan de reorganizaciones culturales, antes que a la conformación de grandes bloques. Estos bloques, operativamente, continuarán teniendo vigencia como factores de creación de comercio, esto es, como un conjunto muy acotado de variables que regirán las transacciones de bienes y servicios, pero no incidirán en la construcción de nuevas fronteras.

Friday, December 22, 2006

Acerca de la Rebeldía

Existe una asociación entre la idea de rebeldía y la manifestación de la misma por intermedio de la protesta (en sus muy variadas formas) o ciertos modos de vestirse y discursear.

En general, quienes hablan en nombre de la rebeldía suelen considerar (y venerar y reverenciar) como rebeldes, a personajes y actitudes que (como ellos mismos definen) buscan “oponerse al sistema”. Algunos más ingenuamente osados incluso hablan de proyectos contraculturales. Podrían usar remeras con la foto de James Dean, del Che o de la Bruja Cachavacha que da lo mismo. Sus posiciones son simples poses, y sus argumentos no son otra cosa que giladas producidas en serie y soportadas en formatos de alto dogmatismo. Son, además, consumidores de “caramelos de madera”, como diría Jorge Asís.

Por otra parte, hablar de “sistema” es como demasiado. Personalmente creo que la noción de “sistema” no tiene ninguna validez epistemológica en nuestros días. El mundo es como es y tiene sus reglas de funcionamiento. Reglas que pueden cambiarse, es cierto, pero los tiempos para esto son siempre extensos, e involucran trabajos coherentes y sistemáticos de generaciones. Lo otro es la fantasía de la revolución.

Yo pienso que cuando uno se queda puteando contra cosas que no puede controlar ni cambiar del modo que quisiera, no hace más que alimentar una sensación de frustración, que luego se vuelve resentimiento, para finalmente estacionarse en la impotencia. Las cosas se cambian haciendo, no protestando ni quejándose. Eso hacen los chicos, caprichitos, y les funciona en general. Pero ya de grande la cosa no funciona del mismo modo. En el mundo real, hay puestas en juego de intereses que implican la necesidad de “meterse”, para cambiar haciendo, no “actuando”. La protesta (como las marchas) y otras formas de “caprichos” son actuaciones, representaciones del papel del “rebelde” por el simple hecho de no poder ajustar objetivos y recursos (sean éstos materiales o simbólicos) a la realidad.

Creo también que la rebeldía no tiene que ver con la ideología planteada en términos de “izquierda” y “derecha” (si es que puede seguir hablándose en esos términos). Tiene que ver con actitudes para sostener con esfuerzo y entrega las posibilidades de alcanzar los anhelos y objetivos que cada uno se propone. Para expresarlo en términos más académicos, creo que la rebeldía debe asociarse a las ideas de creatividad e innovación.

Y si bien es cierto que el mundo se mueve a conveniencia del poder, es bueno tener en claro que siempre fue así. Y lo seguirá siendo. Es parte de la naturaleza humana. No lo expreso como un deseo -yo también prefiero un mundo más equitativo-, sino por convicción teórica. Aún así, creo que el mundo se torna cada vez más justo. Hay proceso civilizatorio. Pensemos cuantos logros sociales, económicos y culturales se alcanzaron desde la época de la esclavitud hasta la actualidad. Insuficientes, seguro, pero es lo que la humanidad ha podido lograr.

Si yo tuviese que hacer una lista de “rebeldes” (en mi concepción, repito, prefiero llamarlos creativos), incluiría, a personajes que en apariencia el sentido común ubicaría en lugares diferentes. Gandhi y Bill Gates, Luther King y los creadores de Google, o The Beatles y los creadores de Youtube son rebeldes (creativos). Parece una mezcla rara, pero tienen en común que sus ideas impactaron y cambiaron el mundo para mejor.

Thursday, December 21, 2006

Publicidad y Propaganda


La idea de esta entrada es una simple reflexión relacionada con la “inundación” de referencias comunicacionales en el espacio público y en los medios de comunicación. Algo que, creo, se tornará imbancable dentro de algunos meses. Y acerca del “poder” que solemos conferirle a los “medios de comunicación” en nuestros imaginarios.

Respecto de los medios, mi impresión en general es que, en situaciones de democracia (formal y de hecho), el poder de los mismos no debe sobreponderarse (con la excepción de algunas campañas político-mediáticas, que por cierto se dan en todo el mundo). Quiero decir que los medios son “casi” un fiel reflejo de la sociedad que, además, los alimenta. Creo que las teorías comunicacionales que se centraban en el “emisor” sin considerar los procesamientos y el importante lugar del “receptor” ya son parte de la “arqueología” en teoría de los medios.

Ahora también es cierto que cuando los gobiernos hacen usos estratégicos y excesivos de la comunicación oficial la cosa se tergiversa bastante. Esa es la diferencia entre la “publicidad oficial” y la “propaganda”. La segunda, un invento terrible de los regímenes totalitarios.

Creo que en la actualidad se da una cosa rara, ya que sin llegar a los extremos de la propaganda, la realidad del reparto de la “torta” publicitaria viene siendo severamente cuestionada.

Respecto de algunos referentes multimediáticos “garrocheros” (como diría el genial Jorge Asís)…que se yo…, supongo que hacen su negocio, en el buen sentido. Si les ofrecen publicidad…la toman. Es parte de los mecanismos de financiamiento de los medios. Aunque aquí deberían entrar aspectos relacionadas con la ética periodística y de los medios en general. Un campo interesantísimo para el debate. Habría que ver si dichos personajes (especialmente televisivos) resisten sus propios archivos!

En cuanto a las pegatinas callejeras, ya opiné en un posteo anterior. Pero remarco que me resulta lamentable tanto deterioro del espacio público. Y que representa un claro síntoma negativo respecto del desarrollo.

Tuesday, December 19, 2006

Estacionamiento colapsado

Si bien el problema del tránsito y el estacionamiento es habitualmente un drama difícil de resolver en las grandes metrópolis del mundo, nunca observé un caso de las dimensiones del de La Plata, especialmente tratándose de una ciudad de tamaño intermedio.

Excluyendo el problema de las “dobles o triples filas”, o el de los autos ubicados en las ochavas, situaciones generadas por estacionadores que se cagan en el resto de los ciudadanos (automovilistas, ciclistas y peatones) que también tenemos derecho a transitar por las calles, la cuestión es uno de los problemas centrales de la ciudad. Cuestión que no parece ser considerada problemática, al menos si nos guiamos por las escasas iniciativas y hechos realizados con la finalidad de dar solución a este problema.

Sin ser muy creativos, podríamos sugerir algunas soluciones:

TipoA. Soluciones para el caso en que el Municipio no tenga inconvenientes en recaudar en concepto de estacionamiento.

- Construir estacionamientos. Ya sea como parte de las acciones de obras públicas del municipio o como emprendimientos privados. Un economista amigo me contó alguna vez que es el negocio más rentable que pueda emprenderse. ¿Cómo puede obviarse semejante oportunidad de negocios en una ciudad en la que no abundan los emprendimientos, y en la que el desempleo es uno de los más altos a nivel nacional?

- Aumentar el radio geográfico del estacionamiento medido, con incremento en los valores de la “tarjeta”. Es cierto que el promedio de ingreso de los habitantes de la ciudad no permite pagar los valores de estacionamiento que se cobran, por ejemplo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Pero bueno…tampoco esto debe ser motivo para que el resto de los ciudadanos padezcamos tamaño descontrol y caos vehicular. Tampoco estaría mal si caminan un par de cuadras.

- Mejorar la red de transportes públicos. Cuestión que uno no tenga que hacer 3 combinaciones de colectivos para recorrer distancias de menos de 10 Km., como sucede actualmente.

- Controlar las descargas de mercaderías en los comercios, para que se realicen en horarios nocturnos. Y cobrar altas tasas a aquellos que, por el tipo de mercadería transportada no tengan otra forma que realizarlo durante el día. No es cuestión que, además de tener que bancarnos las “dobles filas”, encima éstas sean de camiones.

TipoB. Soluciones para el caso en que el Municipio no desee recaudar en concepto de estacionamiento.

- Permitir el estacionamiento gratuito por un máximo de, por ejemplo, 1 hora –tiempo suficiente para realizar un trámite o una compra en el radio céntrico-. El automovilista pondría una tarjeta, gratuita. Una vez cumplido el plazo, si el vehículo permanece estacionado sería llevado por “la grúa”, debiendo pagar una fuerte multa para su retiro.

- Impedir el estacionamiento en el radio céntrico. Que se transforme en una zona “libre de vehículos”, con excepción de los taxis y colectivos. Para el caso de los taxis, debería preverse además un esquema de circulación más ordenado. Es decir que solo podrían ingresar aquellos con pasajeros en su interior, con imposibilidad de “levantar” pasajeros en dicha zona. Para salir de ese radio mediante un taxi, basta con planificar paradas estratégicamente ubicadas.

- Otra posibilidad, que fue implementada con éxito en una ciudad australiana, resulta también creativa. Los vehículos pueden estacionar con la obligación de dejar encendidas las luces. El tiempo, finalmente, lo impone la duración de la batería.

En cualquier caso, será necesario fortalecer las capacidades y recursos de la agencia de Control Urbano. Deberían recuperar la vitalidad y la autoridad que supieron tener al comienzo de sus operaciones hace ya unos cuantos años atrás.

Creo que sería muy interesante un ejercicio de creatividad para resolver este problema. Soluciones de este tipo e incluso mejores no faltarían si se tomase seriamente la decisión de resolver el problema mencionado. Personas conocidas que visitaron la ciudad han quedado atrozmente asombradas ante tal caos.

Tuesday, November 14, 2006

La agradable lectura de Alvin y Heidi Toffler

Me encuentro en plena lectura de un libro que realmente esperaba. Apasionante. Se trata de “La Revolución de la Riqueza”, del matrimonio Toffler. Un trabajo brillante que probablemente sintetiza y actualiza tantos años de labor en la identificación de los escenarios futuros. Un libro que les demandó 12 años escribir.

Si bien se ha escrito mucho acerca del futuro del trabajo y de las posibilidades actuales de la generación de riqueza, este libro presenta y explora los principales fundamentos que están cambiando los procesos de desarrollo a partir del conocimiento.

Es impresionante tomarse el trabajo de contrastar las hipótesis acerca de las dinámicas vitales de las sociedades modernas, contra el esfuerzo realmente desmedido de nuestros pobres imaginarios, siempre nostalgiosos y corredores de la pelota desde atrás. Desde muy atrás, por propia decisión.

La impresión de los autores (a la que adhiero plenamente), sostiene al "deseo" como motor esencial para la creación de la riqueza, afirmando que aquellas “culturas que predican las virtudes de la pobreza suelen lograr, precisamente, aquello por lo que rezan”.

Sunday, November 12, 2006

Educación: ponerle el cuerpo a los problemas

En el suplemento Enfoques del diario La Nación de hoy, domingo 12 de noviembre, se publica un reportaje al Dr. Mariano Narodowski, experto en educación, quién (claramente y sin los habituales rodeos y prejuicios para tratar este tema de alta relevancia social) aborda cuestiones centrales relativas al lugar en dónde debe ponerse el caballo cuando se dispone de un carro como medio de transporte.

“La realidad no se cambia con leyes. Las leyes deberían ser más bien el producto de un proyecto, un elemento más de una política educativa”, remarca.

Narodowski también se refiere a la importancia en la continuidad en los procesos de las políticas públicas, sosteniendo la necesidad de hacerse cargo de los defectos en los que pueda haberse incurrido anteriormente, antes que dedicarse a renegar de ellos.

Finalmente, y como cuestión central del breve análisis que surge de la entrevista, Narodowski se concentra en la cuestión de la “asimetría” como principio fundamental de las relaciones hacia adentro de las instituciones educativas. Nos muestra la necesidad de reconocer los principios de “autoridad” que las instituciones educativas deben ostentar, evitando la emergencia de conflictos que ubican las jerarquías, finalmente, en cualquier lugar.

Link: http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/enfoques/Nota.asp?nota_id=857793

Al leer el reportaje me vinieron a la mente episodios recientes, en nuestra ciudad, en los que la batuta parecía estar en manos de los estudiantes, quienes, siempre amparados en las “buenas intenciones”, jaquearon a las autoridades de sus propias instituciones e, incluso, de la Dirección General de Escuelas de la Provincia (siempre proclive a gambetear los problemas). Debo decir que estos episodios, antes que ser hechos aislados, constituyen la modalidad en la que parece estar organizándose el debate educativo. Para más referencias basta consultar las crónicas periodísticas del caso UBA en el presente año.

Wednesday, November 08, 2006

A 55 KM


De acuerdo a las últimas estimaciones del Indec, se registra en La Plata el mayor índice de desempleo del país.

Nuestra ciudad está a tan solo 40 minutos de una de las ciudades más importantes del globo, a una distancia similar de un aeropuerto internacional y de otro que es el nodo central para todas las combinaciones de traslados aéreos de cabotaje.

Buenos Aires recibe anualmente alrededor de 3 millones de turistas del mundo entero. Se estima que para el año que viene, serán cerca de 4 millones. ¿No es posible acaso diseñar una estrategia que atraiga a buena parte de estos viajeros? ¿Imaginan tan solo un 10 % de esos turistas visitando nuestra ciudad en un circuito de una jornada? ¡Cambiaría por completo la dinámica platense!

Thursday, November 02, 2006

Diagonalidad


La idea de la diagonalidad supone el establecimiento de la más corta distancia entre dos puntos. Requisito indispensable de la modernidad, y excluyente de la posmodernidad.

La diagonalidad, puede también entenderse como la búsqueda de procedimientos simplificatorios por sobre la tentación de lo complejo. Aquellos que, amparados en temores o veleidades intelectuales –en realidad, ambos conceptos soportan fuertes lazos de unión- tienden, por lo general, a configurar espacios para la acción destacadamente despilfarratorios, aún en aquellas situaciones que no muestran minimamente ocasión para ser dadas vuelta en búsqueda de sentidos ocultos.

La diagonalidad es una forma de vivir la vida tendiendo a avanzar, a evitar el imperio de las dilaciones. Cuando no se evidencian mecanismos evasivos o escapatorios, la diagonalidad es una demostración de solvencia vital. “Hacer la diagonal”, se reclama en el fútbol a aquellos con capacidad de llegar a las instancias de definición.

La diagonalidad contiene también la capacidad de iluminar para adelante, ofreciéndonos la posibilidad de pensar, desde diferentes puntos de partida, aquellos que serán de llegada. Aunque a veces ocurre que los puntos de partida y de llegada trazan recorridos coincidentes para muchos navegantes, aconteciendo así el colapso y la saturación del camino resultante de la unión de ambos puntos. ¿Debe pensarse que este problema de sobrecarga es una razón que invalida, o al menos pone límites al principio de la diagonalidad? Creo que no. Simplemente es una muestra de su sentido estrictamente metodológico; del hecho de que la diagonalidad debe ser un medio para la cursación de búsquedas creativas.

La diagonalidad tiene que ver con la diversidad, con la saludable convivencia de impresiones y representaciones de las cosas desde orígenes variados. Y con modalidades creativas también distintas, así como de expectativas de arribo a diferentes puertos.

Friday, October 27, 2006

Acerca de la Memoria

Estas reflexiones, entre otras, fueron hechas por mí en el marco de un debate internetiano a raíz de la promoción en un sitio web de un evento que se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, denominado “Jornadas Economía y Memoria”, asociación terminológica que, a mi criterio, tiene que ver tanto como el Chancho con la Velocidad.

- ¿Hasta cuándo seguiremos refregándonos en la memoria de un pasado del que no deberíamos enorgullecernos? ¿Hasta cuándo seremos presas del romanticismo militante incapaz de comprender la complejidad de la vida social? ¿Hasta cuándo seguiremos proscribiendo al presente en nombre del pasado?

- Hay ciertas ideologías que se nutren del pasado que tienen como soporte de su estructura de pensamiento la permanente referencia de los tiempos idos. No hacen otra cosa que jaquear el presente (y con ello el futuro) revelando nostalgiosa y melancólicamente una manifiesta incapacidad para moldear la realidad que nos gustaría. No estoy diciendo que los hechos de la historia deban ser ignorados, pero la obsesiva y constante referencia a la memoria es parte de una fuerza patológica que prefiere sobreponer el tiempo muerto por sobre el que nos toca vivir, desarmando, paradójicamente, la vitalidad que se requiere para crecer (en todo sentido). Especialmente cuando se trata de un pasado lleno de frustraciones, terror e incapacidad creativa.

- Creo que es una falta de convicciones pensar que si las horribles cosas que pasaron no son revividas periódicamente volverán a repetirse. Una cosa es la historia y otra es la memoria. Hacer regresar permanentemente el pasado, ya como ritual o ceremonia, es ponerle límites a nuestras actuales capacidades creativas.

- La memoria es, o un concepto científico relacionado con la neurología y en menor medida con la psicología, o bien una categoría moral, y es en este último sentido en el que se la hace jugar como premisa conservadora. Sirve, al contrario que la historia, para moldear el pasado con las lentes del presente. Conservadoras son, en nuestro país, las ideas progresistas (en la interpretación argentina del término progresismo) que no pueden otra cosa que permanecer inmóviles e impotentes ante una realidad que requiere, para su aprehensión, nuevas capacidades, innovadoras modalidades de relacionamiento y, sobre todo, velocidad.

- Se recurre a la memoria y no a la historia porque no se acepta la complejidad de las relaciones de poder que determinaron, determinan y lo harán por siempre, nuestras vidas. Y la memoria, como mecanismo moral de regreso al pasado (con la finalidad de moldearlo conforme a los balances en las dinámicas del poder del presente), es fundamentalmente expresión de la incapacidad para desplegar procesos productivos (personales o comunitarios) en el marco de realidades que siempre son más crudas y difíciles de lo que nos gustaría. Pero así es la vida.

- La memoria no es más que una militancia narcisista, autorreferencial, que, por temerosa, busca escudarse en la legitimidad que otorgan ciertas concepciones morales para resignificar el pasado y ...encontrar culpables, los cuales, como siempre, serán otros. ¡Cómo si con eso, mágicamente, alumbráramos un futuro promisorio!

- La memoria funciona como un hecho político que hoy reivindicará determinados valores y, dentro de un tiempo, cuando la correlación de fuerzas determine otros actores detentando el poder, reivindicará otros. Y en esta posta de imposiciones de perspectivas nadie gana. Las mismas instituciones que hoy son utilizadas para encontrar los culpables del pasado, son las que ampararon a muchos que formaron parte de esa época nefasta. De esta circularidad viciosa debemos salirnos. Y la única manera de hacerlo es abocándose a producir presente.

- El tiempo pasa, y la vida no es tan larga como para tener que dedicar tanto de ella al pasado, porque nos perdemos la posibilidad de vivirla afirmativamente. Como a muchos, ese pasado me afectó. Y no es que crea que aquí no pasó nada. Simplemente opté por vivir la vida, por enseñar a mis hijos a confiar antes que a desconfiar, por mostrarles que podemos hacer un país mejor pese a tanto dolor. Dolor que es difícil de cerrar, pero que al menos deberíamos intentarlo. Esto significa que quienes no formamos parte de la justicia, deberíamos poner las energías en otro lado.

- Es obvio que nos podemos olvidar. Es simplemente imposible. Y que haya gente que no se horrorice por lo que pasó es también parte del juego de ideas que una democracia debe permitir…y no será un problema en la medida en que no les demos, como sociedad, el espacio para que aquello se repita. Pero esto no sucederá no porque hagamos uso de la memoria, lo hará si comenzarnos a ocuparnos de resignificar, no ya el pasado sino el presente. No hay que temer al respecto. Los jóvenes no podemos vivir presos del pasado lamentable que no gestamos.

- Volver tan obsesivamente al pasado a través de la memoria no hace otra cosa que darles una entidad a delirantes y asesinos que por suerte no la tienen ya. No seamos paranoicos. La recurrencia patológica a la memoria que se observa en la actualidad, paradójicamente, es contraproducente. Ha logrado instalar en la agenda nacional, niveles de conflicto social que estaban de algún modo superados.

- La memoria consigue que los jóvenes (además de interpretar la historia que no vivieron, en claves del presente), se formen en el miedo y en la desconfianza para construir el presente y el futuro. La memoria funciona como un proceso que finalmente reproduce la amargura y el resentimiento respecto de hechos lamentables de nuestra historia (no tan reciente, 30 años es casi media vida). Sería mejor utilizar esas energías juveniles en desarrollar efectivas estrategias de promoción de los talentos que aporten al crecimiento del país.

- No se trata de negar el pasado, pero es muy mezquino y pusilánime recostarnos en él para explicar que tenemos un presente que no nos satisface. La posibilidad de no repetir hechos como los del pasado no depende de mantenerlos a flor de piel 30 años después, sino de construir hoy, en el presente, las fortalezas necesarias para conferir sentidos y no recortar las libertades que hoy disponemos. Estaríamos mucho mejor si, en vez de gastar tantas energías en causas bienintencionadas pero infértiles (como la memoria para quienes no tuvimos nada que ver con esa época), cada uno pusiese sus energías creativas en buscar el bienestar personal.

- Los “progres” son increíbles! Ni bien perciben algo que no cuadra con su restringido y dogmático marco ideológico, transforman al otro en poco menos que en cómplice de lo que suponen querer corregir. No les interesa debatir, no pueden. No pueden combinar ni ideas ni perspectivas. Son tan rígidos como la iglesia medieval. No saben otra cosa que el recitado de que son buenitos, que quieren un país mejor, sin desigualdades, y que todo aquél que no piense como ellos atenta contra la vida, los derechos humanos y tantas cosas más. Deberían ponerse los pantalones largos de la vida, entender las complejidades de la misma, y ser conscientes de la fábrica de intolerancia que están ayudando a construir!, Y dejarse de joder con acciones cuya única finalidad es autojustificatoria (vaya a saber uno de qué cosa).

Puede verse el debate completo en la página de Econored.

Link: http://www.econored.org/foros/foro3.php?id_foro=7&id_tema=133


La foto es de un naranjo que plantamos hace un par de semanas mis hijos y yo. En pocos días, con el buen sol de la primavera y el riego necesario, floreció, ofreciéndonos un perfume increíble. En un par de meses, entregará las primeras naranjas. Seguramente pocas por ser el primer año, pero irán en aumento en la medida en que sigamos trabajando por su crecimiento.

Creatividad


Si quieres escapar de tu sombra, ¿qué crees que tienes que hacer? ¿Correr? La sombra te seguirá dondequiera que vayas, estará contigo; es tu sombra. Y una sombra no es existencial; es un fantasma. La única manera de librarte de ella es volverte y mirarla y tratar de descubrir si tiene alguna sustancia. ¡No es nada!...es pura negatividad. Es solo porque estás obstaculizando los rayos del sol y el sol no puede pasar; y la ausencia de sol crea la sombra.
OSHO, Inteligencia

Creo que debemos desmitificar y desmistificar ciertas concepciones acerca de la creatividad entendida únicamente como momentos de inspiración sublime, que frecuentemente solemos ambientar en la soledad y en un trabajo de expulsión de mierdas interiores, un estereotipo intelectualoide que cuesta desalojar.

Cierto que la creatividad tiene de inspiración. Claro que hay momentos mejores para encontrarnos a gusto frente a cualquier situación que requiera de nuestras habilidades. Pero antes que eso creo que la creatividad es ese estado de fluidez y vitalidad que solo aparece cuando logramos despojarnos de los obstáculos e inhibiciones que la ansiedad, la angustia e incluso la melancolía nos asestan. Mejor: cuando decidimos exponernos positivamente a los fracasos (aparentes o reales), que derivan invariablemente de lo anterior. Debemos, pues, intentar sobreponernos a los mismos, e incluso celebrar esos propios fracasos como parte del movimiento.

La creatividad es, fundamentalmente, aquél ataque duro que podemos asestarle a esa parte de nosotros que resiste al cambio, al crecimiento personal. Y se logra a partir de intentos que, uno tras otro, nos permitan desarrollar la habilidad invalorable del ritmo. El mejor emprendedor es aquél que se arma con las herramientas que le permiten avanzar en la construcción de su propio destino.

Claro que es difícil, e incluso a veces parecerá imposible. En cualquier caso, la creatividad aparecerá cuando decidamos, sostenidamente, poner a prueba nuestras ideas y fantasías. Fluir es, así, resistirse a la resistencias.

Esta es una breve reflexión que intenta transmitir la necesidad de cerrar trato con nosotros mismos, en contra de la tentación de las excusas. Excusas que pueden permitir imaginar pero nunca amasar.

Impresiones acerca de la naturaleza

LAS BESTIAS SALVAJES

¡Cómo se oye el fuego del sol del mediodía
el bufido del macho y el grito de la hembra
que van en un preámbulo de bárbara energía
a celebrar el acto de la caliente siembra!

El bosque vibra todo como un activo enjambre;
no hay en él un corpúsculo que no sienta la brasa
de ese apetito excelso, más potente que el hambre
y que la sed.

Lo sienten el pájaro que pasa,
el insecto que gira en espiral sin tregua,
la víbora del liquen, la cantárida de oro;
es una astilla que hace dar brincos a la yegua
y es un garfio en la nuca poderosa del toro.

Entre vosotras, bestias salvajes, es más fuerte
este amor de que saben también santos y sabios;
sólo él logra en el reino del asalto y la muerte
poner algo de miel en los sangrientos labios.

Espíritus sombríos en quienes brilla apenas
un reflejo terrestre de la gran luminaria:
soltad vuestro amor bárbaro igual que las melenas;
¡gritad! El grito es siempre mejor que la plegaria.

Ezequiel Martínez Estrada
"El poema del amor: El Amor en las sangre" Nefélibal (1922)


E. Martínez Estrada es a mi criterio uno de los pensadores más lúcidos que han dado nuestras pampas. "Radiografía de la Pampa" y "La Cabeza de Goliat" delinearon en mí una forma de pensar, entre otras cosas, la argentinidad.
El poema me encanta. Como me sugirió un amigo, creo que el estilo es ya imposible, pero encuentro en él un realce de la naturaleza. Otorga un protagonismo a las fuerzas centrales de la vida que no son corrientes en los ámbitos intelectuales. Creo que habla del amor y del poder como fuerzas creativas.

Monday, October 23, 2006

Papelera La Plata

La ciudad de La Plata se encuentra tapada de mugre diariamente generada por miles de ciudadanos a los que pareciera importarles un carajo realizar un pequeño aporte a la convivencia comunitaria.

Es inevitable toparse cada metro con cantidades enormes de papeles, basura y desperdicios en cualquier vereda o espacio abierto de la ciudad. Estimo que en el interior de las casas la realidad sea otra, pero en la calle, puede uno encontrar toneladas de papel o plásticos arrojados sin la menor de las consideraciones hacia el otro. Por suerte, en menor cantidad, aparecen “residuos orgánicos” -léase mierda, uno de los principales problemas, por ejemplo, de la Ciudad de Buenos Aires-.

Es cierto que las veces que se colocaron cestos públicos se los robaron o los quemaron en alguna de las tantas marchas que nuestra ciudad sabe alojar, pero convendría preguntarse por las razones profundas que motivan nuestro relacionamiento con lo público. Da toda la impresión de que vivimos la idea de lo público como la de algo que no nos pertenece, algo ajeno, propiedad de algún otro “favorecido” contra el que tenemos que levantarnos en armas, en una literal guerra de papeles.

Esta idea de que lo público es algo ajeno, promueve y remueve los profundos lazos de resentimiento que, como sociedad altamente fragmentada, tenemos como mecanismo de vinculación. Y dificulta la creación y el desarrollo de bienes y servicios que formen parte de un patrimonio común. A esto se lo conoce, en la teoría social, con el nombre de incivilidad. Una invitación a destruir sistemáticamente lo que nos pertenece a todos.

Es importante entender que hechos que a nivel individual no parecieran tener trascendencia, como el simple hecho de abrir la ventanilla de un automóvil para arrojar el envase de alguna golosina consumida, se transforma, ya como agregado, en una experiencia más que alimenta la desidia y el abandono generalizados resultantes de nuestra frustración social. En cualquier caso, es una experiencia opuesta a la vitalidad y creatividad que requieren los procesos de desarrollo.

¿Cuál sería el sentido para realizar el esfuerzo inverso? ¿Por qué deberíamos los platenses privarnos de inundar la ciudad con envases de lo que sea, afiches, boletos de colectivo, botellas, vidrios de botellas, bolsas de residuos en cualquier lugar, papeles y papelitos, cagadas de perros y hasta de personas?

El simple hecho de disponer de un espacio público cuidado debería ser un motor interesante para proponernos mejorarlo. Pero está claro que, al menos hasta la actualidad, esto no alcanza. Aunque sería conveniente evitar el tratamiento de este tema (como de casi todos los problemas relativos a la política) en términos de cuestiones morales.

Podríamos tratar de incorporar algunos sentidos estratégicos que impliquen otros beneficios tangibles para la comunidad toda. Como la idea de fortalecer la dinámica turística de la ciudad -tema que abordaré en otro posteo-. Es probable que, al menos inicialmente, hasta que no se aprecien los frutos, esto tampoco alcance. Y es aquí donde debería avanzarse en el establecimiento de límites de permisividad, a través de sanciones que puedan pretenderse creativas, pero que fundamentalmente deberían ser efectivas en su cumplimiento.

Deberíamos, para ello, poder sobreponernos a la culposidad social que genera imponer el orden ciudadano. Y, por parte de los funcionarios públicos, salirse de ese círculo perverso y vicioso que alimenta las tácticas de aquellos militantes (generalmente rentados) que sostienen que nada mejor que estar peor para estar mejor. ¿Complejo razonamiento, no? Pero lo más temible de esta lógica de pensar el cambio es que es parte de la esencia del clientelismo que regula las relaciones del estado con la sociedad civil en su conjunto.

Como sostuve en un posteo anterior a este, debe entenderse que el cuidado de los pequeños detalles de organización social son causa y no consecuencia del desarrollo.

Monday, October 16, 2006

Temprana teoría del desarrollo (Los pequeños detalles)

Cuando era pequeño, y hasta los doce o trece años, suponía que la distancia entre los países desarrollados y aquellos que no lo eran podía medirse a partir de la belleza y prolijidad que cada paisaje, construcción y espacio público transmitía a los ojos.

Con representaciones infantiles, la teoría sostenía más o menos lo siguiente: Cuando las ciudades se encontraban cuidadas y arregladas, bien pintadas y ordenadas, evidenciaban la presencia de una sociedad destacada. Cuando, al contrario, el espacio público y las construcciones en general se mostraban pintados con leyendas, consignas varias, o simplemente cuando se encontraba suciedad de algún tipo, como papeles en la vía pública, debía pensarse como signo de país pobre.

Poco tiempo después comenzaba un período en mi vida en el que estas ideas se modificaron, y me avergonzaría de haberlas tan solo pensado. Iniciaba el período del secundario en la temprana posdictadura, razón por la que las causas que me movilizaban y guiaban mis pensamientos debían ser, cuanto menos, universales. A esta etapa le siguió la de universitario, siempre limitadora del libre pensamiento.

Así fue que por más de diez años -casi quince, para ser sincero-, la agresión del espacio público fue explicada por mí como parte de un campo simbólico de lucha. De la lucha que nos llevaría a un mejor destino de país. La suciedad y el desorden como medio. Y también como fin, ya que evidenciaba las capacidades de “resistencia” y “movilización” del “pueblo”. (Pueblo es siempre una categoría indisolublemente vinculada a la degradación del espacio público).

En los años posteriores, aquellos que definitivamente marcarían mi salida de la adolescencia, como la aparición del verdadero amor y el sentido de responsabilidad que solo se experimenta cuando se tiene ocasión de ser padre, todo este pobre imaginario dio lugar a la reposición de mi vieja hipótesis acerca del desarrollo.

Con algo más de solvencia teórica y de posibilidades para vincular aquella idea con otras dimensiones de la vida social, la vieja idea seguiría teniendo vigencia. Hoy me resulta obvio. La creación de un espacio público que guste, que agrade a la vista y sea resultado de algunos esfuerzos creativos y de convivencia, es causa y no consecuencia del desarrollo.

El año pasado, estando en Windsor, en las afueras de Londres (sede de una de las Residencias de la Reina) quedé impresionado ante la belleza del lugar y su cuidado, por las alfombras de verde césped que conformaban los Jardines Reales. Ante mi asombro, un amigo me recordó los dichos del Príncipe Carlos ante la pregunta del Rey Juan Carlos de España respecto de la belleza inconmensurable de esos jardines. Carlos le había respondido que no tenía grandes secretos…que tan solo lo regaban, lo cortaban y cuidaban todos los días….desde hacía 500 años.

Wednesday, October 11, 2006

Convivencia

Días atrás, por el canal Volver, vi por segunda vez una película que había visto hace ya mucho tiempo, mucho más de 10 años. La película: “Nazareno Cruz y el lobo”. Su realizador: el genial Leonardo Favio.

Debo decir que me emocioné hasta las lágrimas. Una verdadera obra de arte cinematográfico, cargada de fantasía y mensajes que hoy en día podrían sonarnos fuera de ajuste con los parámetros estéticos actuales, pero que, sin dudas, representaron un auténtico modo de vivir y sentir la vida de aquellos tempranos setentas.

Una metáfora de amor inconmensurable en el marco de un país que se estaba desangrando. Más allá de la genial interpretación de Juan José Camero, la belleza de Marina Magali y la presencia enorme de Alfredo Alcón y Lautaro Murúa, esa suerte de realismo mágico cinematográfico, con alto contenido poético, nos permite percibir las vibraciones totales del proceso artístico. La pasión y la ropa de los jóvenes Nazareno y Griselda me recordaron a mis viejos, jóvenes por aquél entonces.

Fue, como dije, altamente emotivo vivir esta experiencia artística. Me puso la piel de gallina sentir al mismísimo diablo pidiendo a un humano que por favor lo conecte con Dios. Rogándole que le diga que no se olvide de él… que ya ha pasado mucho tiempo… y que es tiempo de sentarse a conversar nuevamente. Emocionante.

Me resulta imposible no contrastar las imágenes de la película (cargada de vida aún en el dolor más profundo) con las sensaciones que reproduce la vida cotidiana actual (con imaginarios cargados de muerte, aún cuando el dolor no puede reconocerse como algo cercano). ¿Por qué nos cuesta tanto conmovernos ante la belleza, ante el amor, ante el triunfo, ante la exigencia, ante el desafío, ante la posibilidad de una saludable convivencia, ante la posibilidad de sobreponer la vida a la muerte? Sin dudas aquella metáfora tiene hoy tanta vigencia como ayer.

Monday, October 02, 2006

De regreso a Octubre, desde Mayo


Octubre, a diferencia de mayo -otro mes de alto simbolismo izquierdista-, carece en La Plata del misticismo de este último. Hecho que revela la extracción fundamentalmente estudiantil de las movilizaciones locales. Pero este octubre parece ser algo diferente. Este octubre parece que se mostrará distinto, marchoso.

Días pasados ingresaron al aula en la que me encontraba dando clases una parejita de militantes que pidieron “un par” de minutos para pasarles cierta información a sus compañeros. Lo cierto es que a las 20 palabras no alcanzaba el planeta para llenar las convocatorias a las causas que estos jovencitos querían invocar. En uno de esos pastiches que solo la izquierda sabe componer, mezclaban chicha con limonada explicando, reveladoramente, que el pasado está vivo y que la lucha continúa.

Mi impresión fue ingrata, de dolor. Conozco al detalle las modalidades patológicas de la militancia izquierdista y, habiéndolas podido sortear hace ya varios años, cada vez que aparecen las desvariadas imposturas de su versión universitaria, no puedo otra cosa que sentir el impulso de pensar: ¡qué manga de boludos!

Pero lo cierto es que estos aparentemente inofensivos jovenzuelos son el último eslabón de una cadena logística de frustraciones, resentimiento y negación de la vida que dicen querer mejorar. Gente con severas restricciones al pensamiento y con un mundo emocional seriamente dañado. Son, esencialmente, necrófilos. Adoran y reverencian la muerte de un modo permanente. Tienen la capacidad de reinventar el pasado hasta transformarlo en un presente con el tenor de odio del de ayer, y viven de inyectarlo en todo aquél que se les cruce por delante.

Volviendo a octubre. Octubre es un mes de importantes inflexiones en La Plata. Es el mes en el que los estudiantes comienzan a cerrar los proyectos que durante buena parte del año guió sus esfuerzos. Octubre es el mes de las definiciones académicas. Es el mes, también, en el que en el transcurso de unos pocos días, las peladas ramas de los árboles que bordean las calles se vuelven nuevamente verdes. Un verde más claro que el de noviembre y aún que el diciembre, ya más asentado.

Octubre es el mes en el que los pulóveres dejan paso a camisas o remeras, siempre más sugerentes. Y también es el mes en el que debutan en la temporada las mesitas en las veredas de los bares. Octubre es el mes de los nuevos amores y también de las preparaciones para la angustia de aquellos que el verano distanciará.

Octubre es un mes muy importante. Tan importante que merece la pena ser vivido auténticamente, sin burdas ficciones ni metafísicas cuestiones. Necesitamos poder hacer de esta primavera una verdadera salida del largo invierno que nos cuesta dejar atrás.

Monday, September 25, 2006

Violetas


No sé si estas plantas son autóctonas de la región, aunque me parece que sí lo son. Crecen extendiéndose rápidamente, siendo además bastante resistentes. Yo al menos no les profiero ningún ciudado especial. Las flores poseen un delicadísimo perfume, casi insuperable.

Son fenomenales ya que cuando, en los meses del invierno casi no se observan expresiones florales, las violetas sobresalen dando colorido a los jardines que solo preservan algunos árboles de hojas perennes o pastos de invierno, como el raigrás, que alteran la uniformidad de las superficies que los jardines y parques tienen entre el final de la primavera y el verano.

Son realmente destacables, y se bancan las épocas más difíciles del año, climatológicamente hablando. Creo que su vida es una hermosa metáfora de lo que implica permanecer y expresar belleza aún en condiciones que parecen adversas. Una pequeña muestra que nuestra naturaleza nos proporciona. Naturaleza de la que deberíamos estar orgullosos y saber apreciar obteniendo de ella las profundas enseñanzas que ésta es capaz de suministrarnos a quienes, además de poseer cierta agudeza en la observación, estamos dispuestos a integrarla como parte de los grandes sentidos de nuestra vida.

Sunday, September 24, 2006

Observaciones sobre la identidad platense

Nunca pude explicarme bien por qué razones la ciudad de La Plata me atrapó desde pequeño. Lo cierto es que, ni bien pude, a eso de los 17 años y con la excusa del estudio universitario, me instalé aquí y, pese a varios intentos por trasladar mi vida a otras ciudades (tanto de la Argentina como del exterior), el aroma de los tilos en flor cerrando la primavera resultó siempre más poderoso.

Casi desde ese mismo momento inicial, cargado de fantasías e ilusiones adolescentes, comencé también a transitar en la búsqueda de las razones de tal movimiento migratorio. Fenómeno, por cierto, compartido por muchas otras personas que encuentran en esta ciudad razones para permanecer más allá del objetivo inicial por el que arriban.

La ciudad ha cambiado mucho desde entonces, aunque no tanto como yo. Conserva ciertamente su fantasía cosmopolita, aunque pareciera no animarse del todo a incorporar los cambios que conlleva una verdadera puesta en juego de creencias, valores y sentidos en el intercambio cultural.

En cuanto a lo cotidiano, se respira en la ciudad un aire de pesado abandono. Un sistema de tránsito saturado; espacios y calles renovados (y renovables, con periodicidad electoral) con parámetros de una estética al menos disonante con los deseos de rescate del patrimonio histórico y el estilo general de la arquitectura de la ciudad; construcciones de medio pelo que no alcanzan a satisfacer la demanda habitacional (debiéndose pagar caro por edificaciones de pésima calidad); inseguridad creciente, para la que se recomienda, entre otras cosas, no atravesar las plazas caminando -¡las plazas, justamente el espacio público que más identifica a nuestra ciudad!-; villas miseria y basurales en cualquier espacio disponible, como expresiones de abandono e impotencia que transforman la calidad de vida de todos en un estropicio de urbanidad.

Sus actividades centrales siguen atadas a un sector público crecientemente autorreferencial y a una universidad que hace agua por donde se la mire. Por lo demás, un sector comercial ligado a la provisión de bienes básicos que perece y revive cíclicamente en función de avatares estrictamente cambiarios. Nada de sentidos estratégicos.
Sí, tengo la certeza de que los platenses no conseguimos desplegar el potencial, en términos de la vitalidad necesaria que nos permita dar forma a un espacio en el que podamos expresar todas nuestras capacidades creativas.

Sobresale un imaginario altamente aferrado al romanticismo de la militancia, con códigos y prácticas de una época pasada que logra filtrarse hasta hoy mucho más absurdamente que como parodia. Sostenida por una filosofía de la proscripción del presente -y con ello del futuro-, este pasado tiene el camino allanado por la afasia impotente de un submundo intelectual culposo que legitima la veneración de valores claramente retrógrados, aquellos que ofrecen una visión de la vida cargada de nostalgia y melancolía respecto del pasado.

Es cierto que esta mirada tanguera no es patrimonio exclusivo de la platensidad, que es parte de un sentir nacional. Pero en La Plata se manifiestan potenciados, y con el mayor despliegue simbólico que haya visto jamás.

Los platenses tenemos para cada problema una marcha. Para cada potencial situación desafiante que implique tomar decisiones (reales, de tangible materialidad, incluyendo a sus inherentes riesgos), desplegamos el mayor arsenal simbólico del que solo son capaces aquellos que no se animan en la tarea del hacer.

Si bien aquí algunos hechos de la historia no tan reciente se expresaron con el más crudo dramatismo, no justifica el deterioro tan evidente en las capacidades de comprensión de la vida social, del entendimiento de la complejidad y la crudeza de sus juegos esenciales. Mucho menos se justifica inyectar (a quienes van incorporándose a la tarea de producir la ciudad), las miserias y las limitaciones de una ideología del fracaso, que ha sido, es y será incapaz de reconocer las esenciales variables de los procesos de cambio. Una estética de la marcha que apuesta a girar, solo para volver al mismo lugar. Presencia de un pasado del que no deberíamos enorgullecernos, y que, como tal, jaquea las posibilidades de andar por el presente. Presente que requiere, para su aprehensión, nuevas capacidades, innovadoras modalidades de relacionamiento y, sobre todo, velocidad. Nos ata una moral conservadora que busca refugio en el alambre. Y el alambre es el opuesto del cable; de la conexión, claro.

¿No puede entenderse que enfrentar los problemas con símbolos tan solo habilita a permanecer inmutables ante la realidad? Antes que dedicarnos a la tarea de producción de rituales y ceremonias bien podríamos decidirnos a moldear las formas de respuesta que permitan alcanzar lo deseado; a desarrollar hazañas creativas que nos ubiquen afirmativamente en un entorno social complejo pero cargado de oportunidades.

Debemos comprender que detrás de esa moral que supone la preocupación por las buenas causas, se inhabilitan las capacidades del pensamiento y de la acción, única vía para amasar una realidad superadora de ese pasado limitativo que nos angustia por hacerlo también nuestro presente. El único camino es el de los esfuerzos personales y comunitarios, que por otra parte requiere cualquier proceso productivo.

Podríamos pasar largo rato teorizando y buscando culpables de las dramáticas escenas de nuestra vida cotidiana. Pero justamente se trata de lo opuesto. De poder concentrarnos en fijar horizontes de acción. En poner en marcha un motor que se encuentra plantado, paradójicamente por funcionar más en punto muerto que en las velocidades de avance.

¿Qué es lo que deberíamos hacer, entonces? En principio, realizar el intento por abandonar la ilusión de que con las buenas intenciones y las gestas simbólicas alcanza para estar mejor. Asumir las complejidades del mundo y de las relaciones sociales podría ser un excelente punto de partida. Complejidades que por otra parte deberían ser abordadas desde criterios de simplicidad. Sí: nada mejor que la simplicidad creativa para dar cuenta de objetivos alcanzables en el contexto de cambios y oportunidades que el mundo nos ofrece.

Hay dos cuestiones que deben (debemos) consolidar en este punto de partida para la inmersión en procesos de crecimiento. El primero de ellos, se trata de clarificar los puntos centrales de nuestra identidad ciudadana, esto es, quiénes en realidad somos. El segundo de ellos, se orienta por la definición de qué queremos ser en realidad, esto es, cómo nos gustaría ser considerados, lo que obliga al trazado de ejes de acción orientados por ello. ¿Tecnologías del management? Sí, claro. Las mismas que se han utilizado y se utilizan en el diseño y ejecución de las políticas públicas de desarrollo por parte de ciudades que hoy se destacan en el mundo. Perth, Melbourne, Brisbane, Adelaida en Australia, Vancouver y Toronto en Canadá, Boston, Fremont, Palo Alto, Oxford, Barcelona, Viena y Bruselas en otras partes del mundo. La lista podría ser tan larga como reveladora de la simplicidad de la que hablaba.

Identidad es el talento –mejor: talentos, pues los talentos son, en primer lugar, personales- puesto en conjunción con aquellos valores que guiarán nuestra acción. Valores en un sentido opuesto a la idea de tradicionalismos que deben respetarse a rajatabla en pos de la consecución de un orden ficticio. Valores prácticos, plásticos, que permitan acompañar la marcha de los procesos fenomenales del cambio global. Valores que habiliten a los talentos motorizar los procesos de innovación; transformar la realidad a partir de lo que somos.

El segundo paso debería consistir en utilizar dichos talentos en la definición de lo que pretendemos ser. Esto es, sencillamente, definir qué queremos que nuestra ciudad sea. Básicamente se trata, aquí también al igual que en el camino que sigue, de poner en funcionamiento las capacidades de creación.

Pero para ello se requiere tenerlos, o mejor, retenerlos. Nuestra ciudad, con un potencial de talentos destacado, no lo está logrando. Si tanto nos preocupa la “fuga de cerebros” a nivel país: ¿No podríamos pensar sensatamente que el mismo fenómeno acontece puertas adentro de nuestra ciudad? Basta con transitar la autopista diariamente para ver cómo buena parte de ellos buscan (buscamos) en Buenos Aires las oportunidades que la ciudad de La Plata parece negarnos.

En posteriores entregas propondré algunas ideas que creo perfectamente realizables por nuestra parte. Ideas ambiciosas pero con horizontes razonables de concreción. Y, por sobre todo, ideas que habiliten animarnos en la tarea de despertar deseos y desplegar energías creadoras en nuestra comunidad. La primera de esta lista, bien podría estar contenida en el artículo relacionado con la universidad, ya publicado en este blog, sobre la base de reimaginar la universidad, de cara al siglo XXI, pero D.C.

Monday, September 18, 2006

De Sabuesos y Policías


Realmente me impresionó la labor realizada por la actual gestión provincial en materia de racaudación de ingresos. El funcionario Montoya, más allá de payasescas operaciones mediáticas a las que se sometió (y nos sometió), realmente ha cambiado la relación de los bonaerenses con el fisco. Una labor que personalmente destaco.

Solo una cosa me molesta profundamente. Se trata de su permanente tratamiento de la morosidad como sinónimo de la evasión. Cuestión que no es menor, toda vez que el primer término hace referencia a aquellas personas que, habiendo declarado su base imponible, por alguna razón (justificada o no, no viene al caso) se encuentran con retrasos en el pago, mientras que la segunda categoria, esto es, el evasor, es aquél que no ha declarado su base imponible o la ha falseado.

Son diferencias no menores, y el afán recaudatorio no puede dañar la necesidad de comunicar la verdad a la ciudadanía. Me llamó siempre la atención que nadie le haya marcado esta grosera diferencia conceptual.

Sentidos Institucionales


Si bien la Legislatura es patrimonio del ser bonaerense, este magnífico edificio forma parte de nuestra arquitectura ciudadana. Si tuviera algún sentido institucional, sería perfecto.

Venimos reclamando...bah...algunos venimos pensando que la idea de la división republicana de poderes se encuentra algo deteriorada. En el caso de la provincia tenemos un Poder Judicial que pareciera estar a tono con la idea de república, pero en lo que hace al Poder Legislativo no deja de ser, al igual que a nivel nacional, una suerte de lo que algunos periodistas denominan "escribanía del poder ejecutivo".

Dentro de estas magníficas paredes se juegan procesos interminables de roscas que tienen como principal cometido la consagración de las ideas que vienen del edificio ubicado al otro lado de la plaza, como mero rebote de aquello que, en definitiva, tiene su origen en Balcarce 50.

En 7 y "52" los debates toman alguna forma razonable cada vez que las pujas por los intereses por controlar el poder provincial es puesto en juego. En esos momentos, la dinámica legislativa parece invocar la esencia de la institución. Una vez "acordado" el eje por el que serán puestas en juego las políticas oficiales, es decir, cuando el suficiente número de legisladores traspasó el muro de la obsecuencia, la tarea se vuelve nuevamente complacencia con el que manda.

Es cierto que en un esquema de organización política que desprecia el federalismo, las Cámaras legislativas provinciales carecen de las capacidades de representación de los intereses estaduales. Pero sería un lorgo enorme poder conferirles el sentido para el que este poder ha sido ideado hace tantos años ya.

Me quedo con el edificio, un verdadero monumento arquitectónico. Y una belleza que nuestra vista puede disfrutar.

Friday, September 15, 2006

¿Fusión?

Este tipo de mixturas tienen lugar frecuentemente en la ciudad. Es cierto que el valor de los lotes dentro del perímetro del casco urbano es elevado. Pero quizá sería bueno planificar la ciudad pensando zonas en las que el desarrollo edilicio para arriba sea lo corriente, respetando también las construcciones antiguas.

La Plata tiene construcciones de larga data que realmente son bellísimas, y su puesta en valor seguramente podrían realzar el valor turístico de la ciudad. Tierras en donde poder conformar polos inmobiliarios sobran.

El desarrollo es fantástico, así como los diseños arquitectónicos de última generación para edificios. Solo me parece que una mejor planificación podría hacer convivir los distintos estilos que caracterizan a la ciudad, incluso mejorando las capacidades de infraestructura en nuevas zonas del partido.

Saturday, September 09, 2006

Una Universidad para el siglo XXI, pero D.C.

La Universidad Nacional de La Plata ostenta el prestigio de ser una de las primeras altas casas de estudios argentinas. Incluso, llamativamente, conserva cierto prestigio académico.
De lo que sin dudas también puede jactarse es de ser una de las universidades más altamente fragmentadas y poseedoras de una estructura edilicia en la que podrían producirse los films de horror más aterradores.
Esta universidad, en la que me formé y a la que amo profundamente es, fundamentalmente, fea. Con la probable excepción de los edificios del Rectorado y la Facultad de Ciencias Agrarias, su patrimonio edilicio es estéticamente invalorable (por el simple hecho de que no tienen valor estético) y disfuncionales respecto de cualquier proceso de producción científica y pedagógica.
Sabiendo que los procesos de decadencia de la calidad educativa en las universidades son de compleja trama y que involucran dimensiones varias, distintas de las estructurales, ¿tiene sentido conservar espacios de altísimo valor inmobiliario y escasa utilidad para los procesos educacionales e investigativos?
Los tiene si pensamos que entre esas paredes descascaradas y húmedas de toda humedad se forjaron mentes brillantes que legaron buena parte del capital intelectual del que nos preciamos como ciudadanos platenses. Lo tiene también si queremos continuar aferrados a los valores y sentidos de una época que pasó y de la que no pretendemos deshacernos porque estamos imposibilitados para encaminarnos en un recorrido de nuevas creaciones.
Por otra parte: ¿es nuestra universidad un espacio que atraiga a los militantes del presente, los creadores de la riqueza por venir? Sin dudas no lo es. Y aunque también esto se encuentre limitado por las pobres aspiraciones generalizadas que abrigan los bienintencionados promotores de “la educación nacional y popular” o de la “universidad de los trabajadores”, la universidad no parece poder insertarse activamente en el estratégico rumbo que el conocimiento impone al mundo de los negocios hoy más que nunca antes.
Las universidades nacionales argentinas son islas, se sabe. Islas que, contrariamente a lo esperado de ellas, reniegan de intrometerse en todo aquello que implique producción de desarrollo. Y la UNLP debe estar entre las mejores rankeadas en este oficio, a excepción de algunas experiencias destacadas que deberían replicarse como verdaderos virus. No se trata de “extensión universitaria” sino de “inmersión universitaria” (a la vida real).
El escaso contacto con la realidad se piensa (con base culposa y retrógrada) como la necesidad de ampliar las bases de acceso irrestricto y de devolver a la comunidad, en términos de servicios asistencialistas, producciones miserables que la sociedad no demanda, privándola, en la misma jugada, de capitalizar las ventajas que una universidad sensata debería generar, cuanto menos, en las comunidades en las que se asientan.
Sé que introducir cambios a esta manera de entender la universidad sería difícil. Sin dudas ambicioso. Pero la realidad muestra que incluso hay países que se han planteado hacer de sus universidades nacionales el motor de su vinculación con el mundo. Australia, Nueva Zelanda y Canadá (entre muchos otros países) representan antecedentes destacados de experiencias exitosas en este sentido.
Soy consciente también de que cualquier cambio propuesto debería superar un sinfín de marchas, tomas de edificios, abrazamientos, cortes de calles, recitales de protesta, escraches, fogones, ferias de artesanías temáticas, volanteadas, pintadas y presentaciones judiciales en defensa de derechos humanos. Sartreadas de cotillón. Un buen punto de partida podría ser, por ejemplo, anunciar los cambios en el mes de mayo, ya que en ese simbólico mes, sin importar lo que pase, habrá estudiantinas (que, por cierto, incluirán a un número nada despreciable de docentes y militantes en contra de la exclusión de Plutón del Sistema Solar).
Volviendo a algo menos movilizador: ¿Qué tal deshacerse de los viejos edificios de la universidad y “canjearlos” por un proyecto edilicio que los integre en un gran complejo universitario, al estilo de las grandes universidades del mundo? ¿No sería éste un desafío importante para renovar una de las preciadas fortalezas platenses? ¿Podría ser esta idea generadora de la vitalidad de la que hoy carece la enorme población de nuestra ciudad relacionada de algún modo con la universidad? Sobran casos en el mundo en los que grandes centros urbanos se han desarrollado con base en una universidad.
El valor de venta de todas las actuales sedes facultativas sin dudas superaría ampliamente los costos de construcción de un complejo integral, por ejemplo, en tierras cercanas a la salida de la autopista. Un lugar privilegiado por el rápido acceso a los aeropuertos de Ezeiza y Jorge Newbery, hecho central para cualquier universidad con pretensiones de vincularse con el mundo (ya sea por ambición de ubicarse en las fronteras del conocimiento, como por atraer estudiantes globales. En realidad ambas consideraciones responden a la misma cosa).
Si bien hay mucho conocimiento respecto de las ventajas de esta disposición espacial de las universidades, incluyendo la profusa teoría de clusters, conviene repasar algunas posibles implicaciones positivas de este potencial emprendimiento:
Sería un espacio más eficiente, por simple cuestión de economía de escala. Los insumos tendrían un destino de uso más preciso generando mayores utilidades. ¿Suena muy económico? Sí, lo es. Para eso están la economía y la administración de recursos.
Podría contarse con un Laboratorio que disponga de todas las nuevas tecnologías de la información. Parece menor, pero aún hoy los alumnos de la mayoría de las facultades entregan sus trabajos en papel. No en homenaje a la Birome, sino por imposibilidad de costear equipamiento e insumos informáticos y conectividad. ¡Conectividad inalámbrica ya para todos los estudiantes y profesores de la universidad! Una laptop para cada uno no parece descabellado, ¿no lo oyeron a Negroponte?
Un Laboratorio integrado para ciencias exactas y biológicas, de última generación, vinculado al de informática sería otra posibilidad. Concentraría la actual diseminación de tubos de ensayo por toda la ciudad al tiempo que permitiría integrar perspectivas provenientes de distintos campos que en la actualidad se encuentran altamente compartimentados. Un biólogo, un químico, un bioquímico o un veterinario tratan con similares objetos de estudio y convendría plantearse modalidades de trabajo interdisciplinarias cuando no transdisciplinarias.
Un Hospital de alta complejidad. La asistencia primaria es de central importancia en un Sistema de Salud; sin ninguna duda las políticas públicas sectoriales deberían poner el mayor esfuerzo en mejorar esos servicios. Pero la atención de cuadros de desnutrición o la difusión de la lactancia materna no requieren de conocimientos de vanguardia. Las investigaciones médicas deberían poder concentrarse en los cambios que las biotecnologías y los diagnósticos por imágenes (entre otros estupendos avances) imponen al saber de las ciencias de la salud.
Otra cosa: ¿Qué sentido tiene que estudiantes de derecho, sociología, psicología o economía estudien a Hegel, Popper, Weber, Kant o a Smith por vías distintas? ¡¿Qué?! ¿Qué los estudiantes de psicología no leen a Adam Smith? Bueno, quizás esta pueda ser una ocasión para que no se lo pierdan. ¿O la psicología del consumidor es materia sólo de los administradores?
Escuela de idiomas: No tan solo para un inglés que debería ser prerrequisito para el ingreso, sino como parte de la experiencia de integración de la vida académica con otras lenguas que se suponen necesarias para el desarrollo de vinculaciones científico-tecnológicas.
La interacción entre carreras, la riqueza de compartir departamentos -sí, dije departamentos y no cátedras- y seminarios en un ambiente que los nuclee, otra gran posibilidad. Desarrollo de verdaderas redes, esas que hoy existen más en los papers que en la vida académica real. Por otra parte, están muy bien los encuentros de los viernes o sábados por la noche en ocasión de un merecido descanso, pero un campus universitario podría hacer prolongar esas relaciones incluso en ocasión de estudio.
Como complemento de lo anterior, la existencia de un Comedor Universitario, que evite gastos y tiempos de traslado innecesarios, sería otro espacio para la interacción. No solo el sentido de un comedor central está en ofrecer platos a bajo costo, aunque ciertamente es importante. Pero aquí también, por un tema de escala, los costos serían los más bajos posibles.
Una Biblioteca Central con acceso a las bases de información más destacadas es también una gran ventaja. Ya sé que leer en papel original una crónica publicada el 26 de agosto de 1923 tiene valor. Pero también es bueno poder imponerse del estado del arte en aquello que pretendemos investigar con solo caminar algunos metros desde el aula.
Podríamos sin dudas continuar enumerando beneficios. Pero creo que estos son motivos más que suficientes para, al menos, intentar conferir nuevos sentidos y pasiones a la desencantada vida universitaria actual.Cierto es que este proyecto no puede pensarse para una universidad de 50.000 alumnos. Aunque en realidad ningún proyecto serio que pretenda reimaginar la universidad puede considerarse razonable mientras anteponga falsos criterios de democratización a una actividad humana que requiere, como eje central para su aporte al desarrollo, la excelencia en términos de calidad educativa y de investigación. Una forma de distinguir entre las expresiones talentosas para la vida universitaria de aquellas que no lo son.

Friday, September 08, 2006

Creatividad y Dinosaurios

Navegando por el site Econored.org (sitio diseñado por jóvenes emprendedores estudiantes de economía, quienes armaron un espacio orientado a vincular estudiantes de ciencias económicas, con info de publicaciones, eventos, etc.) me encontré con con unas jornadas organizadas en la Facultad de Cs. Económicas de la UNLP llamadas "Jornadas de Economía y Memoria". Impresionante.

Me produjo una desagradable sensación. Si bien la asociación de conceptos es una técnica que me parece productiva, en este caso me causó la sensación de que era creativo, pero al revés. Por supuesto que los disertantes serán eméritos profesores de la UBA y UNLP, sexagenarios (y otros no tanto) integrantes de un submundo intelectual culposo empeñado en la proscripción del presente. ¿Hasta cuando seguiremos engañándonos mirando para atrás?

Esta combinación es un claro ejemplo del desafío que tenemos por delante. Por un lado, un proyecto innovador muy interesante que es parte de lo que por suerte "se viene". Por otra parte, las trazas del arcaísmo academico, operando como una suerte de militancia del pasado.

Me vinieron a la mente (entre otras cosas) los pasajes de una lectura que hice hace un tiempito, que me parecen iluminadores de la relación entre creatividad y memoria. Son de Osho, de su libro "Inteligencia":

"La memoria un día tiene que irse completamente. Si está desapareciendo, es una buena señal. Estar limpio de memoria significa estar limpio de pasado, y estar limpio de pasado es estar absolutamente abierto y disponible al futuro. La memoria no es del futuro, la memoria es del pasado, es siempre un cementerio".

"La memoria es el modo del hombre no iluminado. Alguien que no puede responder a la realidad inmediatamente necesita un sistema de memoria para poder recordar viejas respuestas, viejas situaciones…lo que ha hecho antes. Pero entonces su respuesta ya no es una respuesta, se vuelve una reacción. Y todas las reacciones se quedan cortas ante la situación que tienes ante ti, porque la situación está cambiando continuamente, y las respuestas que hay en tu memoria no cambian. Son mercancías muertas, permanecen igual".

Link: http://www.econored.org/
Econored es un proyecto realizado por jóvenes de nuestra ciudad, realmente bien pensado. Ideas de este tipo son las que los platenses debieramos aspirar a replicar.

La foto es en homenaje a Steve Irwin, el fenomenal australiano "crocodile hunter". Pero también podría pensarse en relación a la era de los dinosaurios, ya que estos terribles animalitos son de esa época y sobrevivieron a las causas que extinguieron a sus parientes.

Monday, September 04, 2006

Jazmines


El clima ribereño, con elevada humedad la mayor parte del año, de esas que hacen sentir el frío más profundamente, logran también que podamos disfrutar de la expresión de todo tipo de situaciones botánicas.

En pleno invierno, y con temperaturas realmente bajas, en La Plata se expresan todas las formas de la vida vegetal. Ejemplo de ello son estos maravillosos jazmines, que entregan un perfume increíble, especialmente por las noches de agosto y septiembre, cuando todavía no nos deshicimos de los abrigos y la calefacción.

Otra de las maravillas de una ciudad que mostrará, desde aquí en adelante hasta el comienzo tardío del próximo invierno, una secuencia de colores y perfumes difíciles de hallar en estas latitudes.

Wednesday, August 30, 2006

Pensando a La Plata

Este blog estará orientado a pensar a la Ciudad de La Plata. Su identidad, sus ambiciones, sus frustraciones y, fundamentalmente sus potencialidades, serán objeto de reflexión.

Inspira esta labor la profunda sensación de que podemos hacer de este lugar en el mundo un sitio cada día mejor. Un espacio de cohabitación que permita el encuentro de cada uno de sus ciudadanos con sus capacidades creativas. Una ciudad en la que podamos desplegar nuestro ideario y esfuerzo.