Tuesday, November 14, 2006

La agradable lectura de Alvin y Heidi Toffler

Me encuentro en plena lectura de un libro que realmente esperaba. Apasionante. Se trata de “La Revolución de la Riqueza”, del matrimonio Toffler. Un trabajo brillante que probablemente sintetiza y actualiza tantos años de labor en la identificación de los escenarios futuros. Un libro que les demandó 12 años escribir.

Si bien se ha escrito mucho acerca del futuro del trabajo y de las posibilidades actuales de la generación de riqueza, este libro presenta y explora los principales fundamentos que están cambiando los procesos de desarrollo a partir del conocimiento.

Es impresionante tomarse el trabajo de contrastar las hipótesis acerca de las dinámicas vitales de las sociedades modernas, contra el esfuerzo realmente desmedido de nuestros pobres imaginarios, siempre nostalgiosos y corredores de la pelota desde atrás. Desde muy atrás, por propia decisión.

La impresión de los autores (a la que adhiero plenamente), sostiene al "deseo" como motor esencial para la creación de la riqueza, afirmando que aquellas “culturas que predican las virtudes de la pobreza suelen lograr, precisamente, aquello por lo que rezan”.

Sunday, November 12, 2006

Educación: ponerle el cuerpo a los problemas

En el suplemento Enfoques del diario La Nación de hoy, domingo 12 de noviembre, se publica un reportaje al Dr. Mariano Narodowski, experto en educación, quién (claramente y sin los habituales rodeos y prejuicios para tratar este tema de alta relevancia social) aborda cuestiones centrales relativas al lugar en dónde debe ponerse el caballo cuando se dispone de un carro como medio de transporte.

“La realidad no se cambia con leyes. Las leyes deberían ser más bien el producto de un proyecto, un elemento más de una política educativa”, remarca.

Narodowski también se refiere a la importancia en la continuidad en los procesos de las políticas públicas, sosteniendo la necesidad de hacerse cargo de los defectos en los que pueda haberse incurrido anteriormente, antes que dedicarse a renegar de ellos.

Finalmente, y como cuestión central del breve análisis que surge de la entrevista, Narodowski se concentra en la cuestión de la “asimetría” como principio fundamental de las relaciones hacia adentro de las instituciones educativas. Nos muestra la necesidad de reconocer los principios de “autoridad” que las instituciones educativas deben ostentar, evitando la emergencia de conflictos que ubican las jerarquías, finalmente, en cualquier lugar.

Link: http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/enfoques/Nota.asp?nota_id=857793

Al leer el reportaje me vinieron a la mente episodios recientes, en nuestra ciudad, en los que la batuta parecía estar en manos de los estudiantes, quienes, siempre amparados en las “buenas intenciones”, jaquearon a las autoridades de sus propias instituciones e, incluso, de la Dirección General de Escuelas de la Provincia (siempre proclive a gambetear los problemas). Debo decir que estos episodios, antes que ser hechos aislados, constituyen la modalidad en la que parece estar organizándose el debate educativo. Para más referencias basta consultar las crónicas periodísticas del caso UBA en el presente año.

Wednesday, November 08, 2006

A 55 KM


De acuerdo a las últimas estimaciones del Indec, se registra en La Plata el mayor índice de desempleo del país.

Nuestra ciudad está a tan solo 40 minutos de una de las ciudades más importantes del globo, a una distancia similar de un aeropuerto internacional y de otro que es el nodo central para todas las combinaciones de traslados aéreos de cabotaje.

Buenos Aires recibe anualmente alrededor de 3 millones de turistas del mundo entero. Se estima que para el año que viene, serán cerca de 4 millones. ¿No es posible acaso diseñar una estrategia que atraiga a buena parte de estos viajeros? ¿Imaginan tan solo un 10 % de esos turistas visitando nuestra ciudad en un circuito de una jornada? ¡Cambiaría por completo la dinámica platense!

Thursday, November 02, 2006

Diagonalidad


La idea de la diagonalidad supone el establecimiento de la más corta distancia entre dos puntos. Requisito indispensable de la modernidad, y excluyente de la posmodernidad.

La diagonalidad, puede también entenderse como la búsqueda de procedimientos simplificatorios por sobre la tentación de lo complejo. Aquellos que, amparados en temores o veleidades intelectuales –en realidad, ambos conceptos soportan fuertes lazos de unión- tienden, por lo general, a configurar espacios para la acción destacadamente despilfarratorios, aún en aquellas situaciones que no muestran minimamente ocasión para ser dadas vuelta en búsqueda de sentidos ocultos.

La diagonalidad es una forma de vivir la vida tendiendo a avanzar, a evitar el imperio de las dilaciones. Cuando no se evidencian mecanismos evasivos o escapatorios, la diagonalidad es una demostración de solvencia vital. “Hacer la diagonal”, se reclama en el fútbol a aquellos con capacidad de llegar a las instancias de definición.

La diagonalidad contiene también la capacidad de iluminar para adelante, ofreciéndonos la posibilidad de pensar, desde diferentes puntos de partida, aquellos que serán de llegada. Aunque a veces ocurre que los puntos de partida y de llegada trazan recorridos coincidentes para muchos navegantes, aconteciendo así el colapso y la saturación del camino resultante de la unión de ambos puntos. ¿Debe pensarse que este problema de sobrecarga es una razón que invalida, o al menos pone límites al principio de la diagonalidad? Creo que no. Simplemente es una muestra de su sentido estrictamente metodológico; del hecho de que la diagonalidad debe ser un medio para la cursación de búsquedas creativas.

La diagonalidad tiene que ver con la diversidad, con la saludable convivencia de impresiones y representaciones de las cosas desde orígenes variados. Y con modalidades creativas también distintas, así como de expectativas de arribo a diferentes puertos.